Los textiles en decoración se utilizan tanto para cubrir superficies (las telas) como para vestir muebles (la tapicería), y son la solución más rápida y sencilla para renovar un espacio y darle nueva vida.

Combinando sus diferentes texturas, estampados y colores, podemos obtener infinitos efectos decorativos gracias a su amplia gama ¿sabes cuántos tipos principales hay y cómo elegirlos?



