
Además del blanco, yo diría que el gris es el siguiente color predominante en el estilo escandinavo, así como en el Home Staging, la técnica decorativa que optimiza la iluminación y la circulación en los espacios y entre ellos con diseños suaves y colores neutros.
El gris en toda su gama, desde el casi blanco al negro, permite jugar con la luz y las sombras sin distracciones; aunque por sí solo puede resultar un tono frío, en tonos claros y combinado con blanco y colores cálidos, el resultado es neutro, elegante y muy fácil de combinar con cualquier otro color.
El negro en pequeñas dosis crea contrastes que ayudan a enfatizar algunas zonas o elementos interesantes, sin salir de la gama b/n.

Con unas cuantas piezas de diseño escandinavo y/o Mid Century Modern, el resultado de una decoración con base en gris, es minimalista, elegante y de lujo.

Para hacer más acogedora una estancia con paredes color gris sin abandonar la neutralidad, nada como la madera y los tonos arena, tierra, beige y… las plantas naturales.



Fuente imágenes: Greydeco [Fotos© 1-4: Jonas Berg / 5-6: Janne Olander]