Estanterias con cajas de fruta recicladas

Los cajas de fruta recicladas o incluso las cajas de vino de toda la vida, las de madera, son una materia prima excelente para reutilizar y construir con ellas nuestros propios muebles y accesorios,  de modo similar a como lo haríamos con los pallets, pero las cajas de fruta son más manejables aún.

Se encuentran en algunas fruterías, en mercados, mercadillos, o fuera de los contenedores de basura. Incluso se ven en tiendas de decoración. Si se cogen de la calle, no está de más aplicarles un fungicida y lavarlas bien con agua y jabón. Cuando estén secas, bastará repasarlas con una lija y luego aplicar una capa de protección. Lo más recomendable y ecológico para proteger la madera es el aceite de linaza o los barnices a base de aceites naturales. Y si lo que queremos es darle un toque de color, las pinturas ecológicas o acrílicas son la mejor opción.

Con las cajas de fruta recicladas podemos lograr diferentes estructuras, y al mismo tiempo que practicamos el reciclaje damos un toque muy personal a la decoración. Podemos hacer cajas para guardar libros, mesitas, expositores, pero las estanterías son muy sencillas de hacer, gracias a la estructura de las cajas. Para los no se atreven con los pallets puede ser buena idea iniciarse en el reciclaje decorativo con unas estanterías hechas con cajas de fruta, o de vino, de madera.