
Muchos de vosotros sabréis lo que es un espacio de coworking, pero seguro que algunos no, así que antes de nada os voy a hacer un pequeño resumen de qué tratan estos curiosos lugares y porqué cada vez hay más en nuestras ciudades.
Los profesionales independientes, freelancers, microempresas, startups y en general mucha gente que está empezando se tiene que ver en la tesitura de decidir dónde hacerlo: tener la oficina en casa, solo si tenemos una lo suficientemente grande, tiene sus ventajas, pero también inconvenientes: no salir a conocer gente, es difícil tener reuniones, tienes continuas interrupciones y al final puedes acabar aislado del mundo.
Sin embargo, no todo el mundo puede (o quiere) invertir en una oficina propia, los gastos son excesivos y muchas veces no merece la pena. Además, el aislamiento no se soluciona si no tienes compañeros de trabajo.
Hace ya una década estuve trabajando para un arquitecto con una fórmula curiosa de oficina: eran cuatro, todos independientes, y habían alquilado una casa con varias habitaciones y un salón enorme: cada uno trabajaba en su habitación y utilizaban el salón como sala para imprimir y tener reuniones. En ese momento no lo sabía, pero estaba asistiendo a la semilla de lo que ha acabado siendo el coworking.
Básicamente se trata del punto intermedio entre las dos opciones antes mencionadas. Son espacios de trabajo, más o menos abiertos, donde alquilas una mesa para poder trabajar en un espacio de oficina, con salas de reuniones y cierto equipamiento disponible y que te permite varias cosas: salir de casa a que te dé el aire, conocer a otros profesionales que pululan por allí e intentar crear sinergias con ellos y dejar a tus clientes impactados cuando van a ver “tus oficinas”.
Desde su aparición hace algunos años, la cantidad de este tipo de espacios de trabajo se ha multiplicado exponencialmente y gracias a ello, hemos podido ver como uno de los factores más importantes a la hora de diferenciarse ha sido, precisamente, el diseño interior.
Gran cantidad de estudios han constatado una y otra vez que las personas somos más productivas en entornos agradables, pero no solo eso, sino que también más felices, lo que al final es lo verdaderamente importante.
Pero ¿Como lo han hecho? Aquí cada uno tiene su propuesta, pero en general han sabido adaptarse a las peculiares necesidades de la gente que ocupa estos espacios y han sabido aprovecharlo para crear espacios más que interesantes:
Tenemos, por ejemplo, los casos en los que al menos parte del espacio debe ser polivalente, para acoger distintos eventos. En estos casos se suele optar por dejar la planta lo más diáfana posible y tener una serie de mobiliario plegable y móvil que permita la mayor flexibilidad posible. Es el caso de este centro en Berlín llamado Ágora Collective (foto de portada) donde como podéis ver los blancos y suelos de madera son sus principales señas de identidad, junto a los grandes ventanales. En las plantas de trabajo, vemos que la decoración es sencilla y minimalista, dejando el protagonismo para los trabajadores que van llenando sus espacios según sus gustos y necesidades.
Este es un tema recurrente en centros de este tipo, como podemos ver sin tener que irnos tan lejos como Alemania.

En Almería, el recién abierto Workspace, en un edificio en el casco antiguo de la ciudad, podemos ver unos estilos similares, destacando el blanco en paredes y suelos de madera, a veces con toques de color como podemos ver en la fotografía de una de sus salas de reuniones, donde las sillas dan un toque alegre a un espacio por lo demás neutro.
Pero no creáis que los colores es algo que se evita en estos lugares de trabajo y si no, que se lo pregunten a los coworkers de Freeland, en Madrid, cuyo centro cuenta con un espacio libre para reuniones informales y eventos de lo más colorido, con una paleta que recuerda a la naturaleza y espacios abiertos y a la que han llamado convenientemente el Parke.

Como veis, todos espacios en los que el diseño está al servicio del profesional que decide comenzar o proseguir su aventura en alguno de estos lugares, sin renunciar a una personalidad propia.
De personalidades propias, por cierto, sabe bastante el estudio de arquitectura Penson, que ya tiene en su haber varios centros de este tipo, entre ellos el Campus de Google en Londres. Sin embargo, hoy me quiero centrar en uno de sus primeros trabajos de este tipo, el Angel co-work, llamado así por la proximidad a la estación de metro londinense Angel.

En este caso, si bien también vemos blanco por todas partes, el estilo y los colores flúor dan un aspecto mucho más futurista, quizá pensando en todas aquellas startups o empresas tecnológicas que buscan un sitio donde quedarse cerca del Támesis.
Como estos podría nombraros cien más, sobre todo aprovechando la próxima apertura del Campus Google en Madrid. Sin embargo y sabiendo que esto sobre todo es un medio sobre el diseño de interiores, quería pararme sobre todo en un tema concreto. Como comenté al principio, ya es sabido que espacios bien diseñados y alegres en las oficinas son muy importantes para ayudar a los trabajadores, ya que pasamos gran parte de nuestra vida dentro de ellas. Todos, además, hemos visto esos espacios magníficos donde todos querríamos estar, como Google o las oficinas de Dropbox, pero necesitamos tener la suerte de trabajar en alguna de esas empresas.
Los coworking han sabido captar profesionales no sólo por sus servicios o por la posibilidad de conseguir contactos y conocer otros profesionales, sino también por hacer realidad el sueño de muchos trabajadores, sobre todo en el sector creativo, de poder realizar sus proyectos en un ambiente que no tenga nada que envidiar a los ya comentados. Creo que esta tendencia, que está resultado ser muy positiva, vaya ampliándose y pasando a ser algo más estándar que, a medio plazo, convierta el parque de oficinas y lugares de trabajo de nuestro país en algo más agradable donde apetezca más ir, ¡incluso en lunes!.
No solemos traer espacios de este tipo a Decoración de Interiores ya que estamos más centrados en viviendas y en dar consejos y ideas para las vuestras propias, pero no podemos olvidar que pasamos gran cantidad de tiempo en otros lugares que se merecen el mismo cariño a la hora de pensar en ellos. Vosotros, ¿trabajáis en lugares donde se tienen en cuenta principios de diseño pensados en hacer la vida más agradable al trabajador? ¡Cuéntanoslo!
Autor invitado: Pablo Martin