La planta de Jade



La planta de Jade es una de las plantas de interior más recurrentes, sobre todo debido a su fácil mantenimiento, probablemente más fácil que el de ninguna otra planta de interior. De forma similar al cactus, se coloca en oficinas y zonas de trabajo, como un símbolo de salud y buena suerte.

Planta de jade en maceta

Según la tradición del Feng-shui, la planta de Jade trae prosperidad y abundancia, por eso en China suele decorar las casas, especialmente las más lujosas. Además de atraer la riqueza, se dice que alivia las tensiones, restablece el equilibrio, la paz y la armonía, y el lugar más indicado para ubicar la planta de Jade es en el lugar de trabajo y también en la entrada de la casa.

Crece lentamente a lo largo de los años y, cuando se cultiva en interiores, puede alcanzar una altura de hasta un metro y medio aproximadamente. Sus hojas permanecen verdes todo el año y, después de muchos años, puede comenzar a producir en primavera flores blancas pequeñas.

Flores blancas de la planta de jade

Actualmente es una planta especialmente popular en los hogares norteamericanos, aunque su uso está extendido a todo el mundo. Es originaria de Sudáfrica, y su nombre en latin es Crassula argentea/ovata/oblicua/portulacea.

Es una planta muy versátil en decoración, ya que existen plantas de Jade de todos los tamaños y aspecto variado. Por su significado y relación con la filosofía Feng-shui y su vinculación oriental y Zen, suele colocarse en macetas de materiales naturales como la arcilla y decorarse con piedrecitas blancas de río o piedras de cuarzo.

Planta de jade con cuarzo

La planta de Jade necesita poca humedad y solo debe ser regada una vez por semana, cuando el sustrato se encuentre seco; por otra parte, conviene remojar con agua la planta una vez al mes durante 2 minutos. También conviene agregar un fertilizante soluble en agua una vez al mes, atendiendo a la dosificación del producto.

La poda en esta planta es muy importante hacerla bien, ya que la mala práctica puede hacer a la planta más susceptible a enfermedades fúngicas o bacterianas. La mejor época del año para podar la planta de Jade es la primavera o verano, aunque puede hacerse en cualquier época si es necesario; solo se debe podar sobre lo crecido, máximo un 25% de las ramas, cortándolas con tijeras de podar. Los esquejes obtenidos de la poda pueden utilizarse para obtener nuevas plantas de Jade.

Es una planta que, como la mayoría, quiere luz solar y debería mantenerse al sol varias horas cada día, aunque el resto del día esté en una zona con luz tenue.

Plantita de jade en maceta

Entre las enfermedades que pueden afectar a esta planta, están la pudrición blanda bacteriana, que puede matar la planta si se propaga, por lo que se debe extirpar la parte afectada de la planta para evitar que se propague. También pueden sufrir de oídio, un hongo parásito que se percibe como costras en las hojas; esta enfermedad puede ser tratada con plaguicidas de venta en tiendas de jardinería. La enfermedad negro anillo, en cambio, produce anillos de color negro en la parte inferior de las hojas; en este caso lo que hay que hacer es eliminar las hojas afectadas. Las cochinillas algodonosas son pulgones, parásitos que infectan el tallo y las hojas de la planta; en este caso, hay que limpiarlos con algodón empapado en alcohol y, a continuación, utilizar un producto indicado para terminar con estos insectos.

Cuidados de la planta de Jade

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4 comentarios

  1. eva dice:

    Había muchas de estas en mi pueblo, pero nunca supe como se llamaban, tiene nombre de piedra preciosa:)

  2. Javier L. dice:

    Cuantos efectos positivos que tiene ¿y ademas atrae la riqueza? ¡que chollo!

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